Programar no es solo escribir líneas incomprensibles en una pantalla. Es, sobre todo, una forma de pensar: descomponer problemas, dar instrucciones claras y verificar que lo que pedimos se cumpla paso ...
La neurociencia revela que programar no es una destreza mágica ni reservada a especialistas: es la expresión moderna de una habilidad innata. Programamos el mundo desde niños, y la lógica ...